Había por ahí una canción que decía algo como:
“I don’t want to be misunderstood,
but I’m starting to believe that this could be the start of something good”.
Y, although not a day goes by that I don’t believe that, Fin de Año es la fecha que especialmente nos hace pensar en nuevos comienzos. El momento perfecto para empacar y salir por la puerta del tiempo sin ser visto. El momento de dejar atrás lo que nos hizo poner mala cara e irnos con nuestro álbum de sonrisas bajo el brazo para colocarlo junto a los álbumes de los años anteriores.
El título de mi álbum sonrísico 2011 es: “Año de respuesta Sí”.
El abstract literario dice en la primera página:
No ha sido este un año de reinventarme, sino de mejorar lo ya inventado.
No ha sido un año de acabar con lo antiguo, sino de encarar la novedad sin miedo.
No un año de establecer principios nuevos, sino de afianzar los que ya tenía.
Un año de alegrarse por conocer (always a pleasure) y de no asustarse por desconocer.
Un año de confirmar que se puede ser una misma sin morir en el intento.
Sin embargo, lo más bonito de este año ha sido que, aunque en su comienzo pareció llegar tarde, el tiempo ha demostrado que llegó en el momento justo.
En cualquier caso, haya sido como haya sido el 2011, os deseo Feliz Año, ya sea por el que viene (feliç any nou) o por el que se ha ido (bon cap d’any).
Y ahora, let’s take a cup of kindness for days of Auld Lang Syne!