Pues como hace mucho que no actualizo y los exámenes queman neuronas de forma que no hay muchas ganas de ponerme con chorradas sentimentales, me he preguntado ¿qué he hecho yo últimamente? Y me he dado cuenta de que leyendo, leyendo se aprovecha el tiempo. Porque Simone de Beauvoir es en dos palabras: fan-tástica, y con eso lo digo todo. Gracias a la gente de Público Promociones pude leer La Mujer Rota y, ¡qué gran sensación literaria! eso es escribir y lo demás tonterías.
Después le tocó turno a Shopenhauer y sus Dolores del mundo, que en un principio comenzó muy bien y consiguió que me olvidara de la época en la que se educó, por lo que cuando llegué a la parte en la que habla de la mujer, el querer y el matrimonio (es decir, machismo) se me quitaron las ganas de seguir leyendo. Sin embargo, su radical pesimismo me sorprendió gratamente, sin duda.
Ahora he pasado a la novela como tal con El Tiempo Escondido de Joaquín M. Barrero, asturiano que desde luego le pone ganas para dar publicidad a su provincia y para dar a conocer toda la geografía asturiana, pero la paja en literatura es totalmente innecesaria para la historia y las definiciones largas provocan sueño, que de momento no está consiguiendo mitigar con la intriga del lento thriller y a falta de 50 páginas para terminarlo, espero un final decente.
En lo que a series se refiere, como primera mención, y sí por ello más importante, he de decir que acabé la cuarta temporada de Dexter en estado de shock, AWESOME!!! es todo lo que se puede decir (¡¡¡menudo finaaaaal!!!). Aunque esa emoción seriéfila se ve contrastada por la penita que me provoca el estado de salud de mi adorable Michael C. Hall: ¡¡recupérate prontito!!
Por otra parte, terminé la segunda temporada de Chuck con buen sabor de boca y ¡ganas de más! No creo que tenga tiempo de empezar la tercera en breve así que no puedo prometer que lo intentaré pero intentaré intentarlo. Terminé Band of Brothers con la certeza de saber lo que es una buena serie. Empecé dos comedias muy chulas: The Big Bang Theory y Modern Family. La primera ha ido decayendo desde la primera temporada a la tercera, pero tengo la esperanza de que se recupere. La segunda, aún con sólo una temporada, me está pareciendo realmente buena, ácida y mordaz, seguirá sin duda en mi calendario. Por otra parte, continuo con Dollhouse, que ya se ha convertido en una trama rutinaria que avanza a pasos muy pequeños; espero a que retomen House en Fox y El Mentalista en la Sexta (aunque no sé si dejaré de ver esta última por falta de interés); y he comenzado The Good Wife, solamente cuatro capítulos, pero de momento va bien, incluso aunque no me gustan las series de abogacía. En adición, tengo por empezar la tercera temporada de Los 4400 y la serie de Los Soprano, que dejaré para después de los exámenes. Por último, terminadas las dos primeras temporadas y a falta de ver la tercera, diré que Mad Men se merece todos los premios que tiene, no sólo por Don Draper, sino por Joan, Betty, Cooper, Peggy, Sterling, Salvatore, Pete… seguiría pero no es plan, lo dicho, muy buena.
Fílmicamente, me dí estas navidades un bonito atracón. Vi las seis de Star Wars que, aunque no os lo creais, no las había visto, y bueno, de tan famosas y habladas que son, no me supusieron gran sorpresa, si acaso sí los 3 primeros episodios. Vi Moon, de la cual me esperaba bastante más. Vi Dónde viven los monstruos, que me pareció buena en lo que a didáctica se refiere, pero un poco dificil de ver al principio por la locura de acciones y personajes. De 2012 diré que, aunque la trama es lo que es, los efectos especiales efectivamente son muy buenos, pero no hay más. Cambiando de género, Número 9 me pareció preciosa, corta pero concisa, con un argumento sencillo y claro pero intrigante y emocionante, en definitiva, me gustó mucho. Celda 211, y que conste en acta que no soy precisamente una fan del cine español, tiene un guión bastante llamativo, la película te mantiene en tensión ya desde la primera escena, lo cual es muy dificil de conseguir, y Luis Tosar sencillamente se sale. Infectados no es nada de nada, una historieta predecible y ya contada en muchas ocasiones. La Duda me dejó fría, no porque le falte sino por Meryl Streep, ¡¡¡qué buena es leñe!!! increíble, sencillamente. Corazón de Tinta es, en breve, un cuento muuuuy bonito mientras que Planet 51 es muuuuy decepcionante.
Por último, cómo no, la película de las navidades: Avatar, que la definiría en una palabra: Impactante! Impactantes sus efectos especiales, impactante su guión, impactante la dirección, impactante la banda sonora y, de nuevo, por supuesto, ¡¡impactantes efectos especiales!!
Y eso es tó- eso es tó- eso es todo amigos. Hasta más leer.
Amad y haced lo que querais.